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Las afirmaciones sobre el fraude electoral y el voto por inmigrantes indocumentados son una queja recurrente y casi tradicional de la derecha de EU
00:10 martes 10 febrero, 2026
Colaboradores
Durante las últimas décadas los republicanos estadounidenses fueron consistentes defensores de la soberanía de los estados, pero ahora el gobierno del presidente Donald Trump parece listo a limitarla para facilitar lo que asegura sería limpieza en las elecciones legislativas de medio término.
En concreto, propone tanto nuevas reglas para votantes en general como que el gobierno federal supervise las elecciones en por lo menos quince estados o ciudades donde afirma hay problemas y posibilidades de fraude.
Pero tal vez no por accidente, todos los sitios donde propone supervisión federal son gobernados por demócratas o lugares donde perdió en las elecciones de 2020.
De hecho, los demócratas afirman que es un transparente intento de nacionalizar las elecciones para robarlas. "No vamos a permitirlo", afirmó Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la cámara baja del congreso estadounidense.
De acuerdo con la Constitución estadounidense, los estados tienen la autoridad para determinar los momentos, lugares y formas de efectuar las votaciones. Y de hecho puede asegurarse que los comicios federales estadounidenses son en realidad 51 elecciones, tantas como estados más el Distrito de Columbia (Federal) donde se asienta la capital, Washington.
La propuesta enfrenta, al menos por ahora, tanto el rechazo de los demócratas como la oposición de una gran parte de los propios republicanos, renuentes a manipular la Constitución.
Desde las elecciones generales de noviembre de 2020, cuando perdió frente al demócrata Joe Biden, Trump reclama que hubo trampa en los comicios, aunque según testimonios posteriores no vaciló en intentar sus propios trucos para ganar, incluso presión sobre funcionarios electorales, en estados o distritos con resultados muy apretados.
Hoy Trump y funcionarios de su gobierno, incluso la Directora Nacional de Inteligencia Tulsi Gabbard, parecen empeñados en un esfuerzo tanto por demostrar que las elecciones de 2020 fueron efectivamente manipuladas en favor de los demócratas como por asegurarse de que los resultados de noviembre próximo sean favorables a los republicanos.
Parte del esfuerzo incluye una reforma legal que impulsa cambios en la forma de votar de los estadounidenses, incluso la exigencia de que los aspirantes a votantes presenten un comprobante de ciudadanía para registrarse, la eliminación de las inscripciones solo por correo y la exigencia, por primera vez, de de una identificación con foto en todos los estados, así como nuevas medidas para eliminar a los no ciudadanos de las listas de votantes existentes.
Las afirmaciones sobre el fraude electoral y el voto por inmigrantes indocumentados son una queja recurrente y casi tradicional de la derecha estadounidense, recogidas y amplificadas por Trump.
Pero hasta ahora, las pruebas son más bien escasas, para no calificarlas como inexistentes y el propósito parece más bien un intento de controlar las elecciones para no perder el poder.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE