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Los logros que Trump espera sean presumidos por los candidatos republicanos incluyen la bonanza en las bolsas de valores
00:10 jueves 3 septiembre, 2026
Colaboradores
En términos políticos estadounidenses parece inexplicable, pero el presidente Donald Trump promueve la idea de que todos los candidatos republicanos a puestos de elección popular, y especialmente al Congreso federal este noviembre, hagan sus campañas en torno a los logros de su gobierno.
"Simplemente digan que estoy en la boleta, una vez más", dijo Trump durante un mitin en Carolina del Norte hace unos días, antes de que la revista "The Atlantic" informara que había convocado a "asesores de alto nivel y estrategas republicanos al Despacho Oval para discutir cómo gastar los más de 400 millones de dólares que ha recaudado para su 'supercomité de acción política'" (super PAC).
Los recursos que Trump puede aportar a la propaganda republicana son considerables y en alguna medida su postura se relaciona con las que podrían ser para él negativas secuelas de sus acciones de gobierno.
Y si por un lado parecería que su propuesta es producto de su egocentrismo, la realidad es que, a querer o no, está presente en la elección, aunque no sea candidato.
En Estados Unidos, al menos hasta ahora, la política es en gran medida local. Es lo que los legisladores que buscan reelección hicieron o no para resolver problemas que afectan a sus votantes o los que prometen resolver quienes tratan de llegar por primera vez.
Y ciertamente la situación nacional en relación con el bienestar de la comunidad.
Esta vez se trata de la economía y el precio de la gasolina, o la inflación y los precios de la comida, de los crecientes costos de la atención a la salud y del transporte, de la guerra en Irán y los crecientes problemas de una política exterior basada en amenazas y el uso de la fuerza, militar o económica.
De acuerdo con las encuestas, el índice de aprobación de Trump está por debajo de 35 por ciento, o sea, reducido en principio a los republicanos o sus aliados de extrema derecha. Y solo faltan 65 días para las elecciones de medio término, usualmente un referendo respecto al presidente y el partido en el poder.
Los demócratas creen que podrán conquistar la mayoría en al menos una de las dos cámaras del congreso.
Los logros que Trump espera sean presumidos por los candidatos republicanos incluyen la bonanza en las bolsas de valores, el freno a la inmigración indocumentada y el "sellado" de la frontera con México.
Y tal vez las esperanzas de una baja en los precios de la gasolina gracias al nuevo trato petrolero que hace a los EU socio preferencial en la industria petrolera venezolana, o los nuevos nombres que le impuso, o desea imponer, al Golfo de México, al lago Ontario o al Centro Kennedy para las Artes.
Esta semana los republicanos harán una especie de asamblea nacional en Dallas para acordar temas comunes para las campañas electorales que durante septiembre y octubre precederán al voto del tres de noviembre.
Se espera que buscarán recurrir a sus tradicionales temas de ley y orden, contra la llegada de indocumentados; la retórica antimusulmana y los temores al "socialismo" tienen una resonancia histórica.
Pero con Trump en la boleta quién sabe cuál será el impacto.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE1