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La podredumbre es de tal magnitud que el alcalde se habría comprometido, según la propia investigación de la FGR, a entregar 40 millones de pesos
00:10 lunes 16 febrero, 2026
Colaboradores
Todo el mundo lo sabía y aun así lo apoyaron. Todo el mundo sabía que estaba señalado por narco, que extorsionaba y era un presunto criminal, pero bien que hicieron campaña y lo volvieron alcalde.
Ah, pero eso sí: se indignan cuando les dicen que hay narcogobiernos donde mandan los cárteles. La lista crece, pero este caso describe. Otro político de Morena metido hasta el cuello con criminales: Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, es la cara de la narcopolítica de la 4T.
Su historial era indefendible hace rato.
En marzo de 2025, se documentó que cerró el Museo del Tequila sin autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia para convertirlo en su residencia personal y, una parte, en oficinas del ayuntamiento.
Después ordenó detener a un camarógrafo por el simple hecho de documentar un operativo en vía pública.
Luego, en mayo de 2025, fue citado a declarar ante la Fiscalía de Jalisco por la presentación del grupo musical Los Alegres del Barranco, donde se proyectaron imágenes de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del CJNG.
También enfrentaba señalamientos por violencia política de género en contra de regidoras del ayuntamiento
El fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, confirmó —el 11 de diciembre del año pasado— que la tequilera Cuervo presentó una denuncia por extorsión contra el alcalde y otros funcionarios, tras exigir 60 millones de pesos para no poner los sellos de clausura. Las extorsiones eran cosa cotidiana.
Ante los señalamientos, se escudó como sólo los morenistas saben hacerlo: señalando a la oposición. Y todavía hasta entonces, Morena lo defendió.
“Decirle a nuestro presidente municipal que vamos a estar atentos para poder apoyarle en lo que se necesite”, dijo la líder de Morena en Jalisco, Erika Pérez.
Por cierto, por dar a conocer este caso, el alcalde amenazó en redes sociales, públicamente, al periodista Jorge García Orozco.
En diciembre mismo, no pagó el aguinaldo a los trabajadores del ayuntamiento, pero sí hizo una posada con dinero público y regaló un automóvil con logo de Morena.
Fue visto en múltiples ocasiones usando ropa de marcas de lujo, así como un reloj de 5 millones de pesos. Y su declaración patrimonial pública no está disponible.
Otra: Diego Rivera abrió ilegalmente y sin permisos federales una gasolinera. Se gastó 7.2 millones de pesos en arreglar la calle de la estación. Y con burlas, le contestaba a la gente que lo cuestionaba en redes sociales.
Pero entre lo delicado, quizá lo más turbio sea lo que la FGR sostiene: el gobierno de Tequila funcionaba como una organización criminal. El alcalde usó su cargo, a la policía municipal y a funcionarios para extorsionar y delinquir. La organización la integrarían al menos seis personas del equipo de Rivera, que secuestraban y extorsionaban.
Además, el propio alcalde estaría tras el secuestro de dos aspirantes a la alcaldía. Según testimonios, participó directamente en el plagio, ocurrido el 24 de marzo de 2021, para obligarlos a renunciar a la contienda. Los levantaron y golpearon hasta firmar su desistimiento a participar.
La podredumbre es de tal magnitud que el alcalde se habría comprometido, según la propia investigación de la FGR, a entregar 40 millones de pesos anuales al CJNG.
Eso es lo que defendieron. Ese hombre es por el que hicieron campaña.
POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
COLABORADOR
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN