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¿Quién comprará la historia de que dos hermanos, un vicealmirante y un contralmirante se mandaron solos?
00:10 sábado 29 agosto, 2026
Colaboradores
La acusación de la FGR no se sostiene. ¿Quién sería tan ingenuo como para pensar que dos marinos tejieron el entramado de corrupción más grande en la historia de México?
¿Dos marinos fueron capaces de articular al SAT, Aduanas, Marina, Comunicaciones y Transportes, Guardia Nacional, Pemex…? ¿Dos marinos tuvieron ese poder y se fueron por la libre? ¿Nadie arriba de ellos vio nada?
En serio, ¿nadie supo nada?
Los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna no son los líderes de la red de huachicol fiscal que generó un boquete de, al menos, 600 mil millones de pesos. No tenían ni la posición ni el alcance para serlo. No tenían el poder ni la influencia.
Primero, porque no se mandaban solos. Su jefe, el entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda, su tío, no les habría permitido moverse sin su conocimiento. Ellos no tenían atribuciones para tomar decisiones sin consultar y recibir autorización de su superior jerárquico… y ese superior solo tenía un jefe: el presidente López Obrador.
Los hermanos Farías Laguna son cada vez más, chivos expiatorios. Les aplican una dureza pocas veces vista. Les cargan todas las culpas. Son los villanos. Manuel Roberto tiene más de nueve meses recluido en el Altiplano, sin tener acceso al expediente para defenderse. Su hermano, Fernando, llegó hace una semana a México, deportado desde Argentina, y le aplican el mismo rigor.
Pero la historia apenas comienza. Porque los Farías Laguna pueden convertirse en reflejo de la ineficiencia o corrupción del sistema de justicia mexicano, pero también del uso político y poco ético del aparato de procuración e impartición de justicia.
¿Quién comprará la historia de que dos hermanos, un vicealmirante y un contralmirante se mandaron solos y fueron los artífices de la mayor red de corrupción en la historia de México?
-Off the record
A Ojeda, ni a declarar lo han llamado. Mucho menos a Andy López Beltrán, que está metido hasta el cuello en la trama del huachicol, aparece mencionado y señalado.
POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
COLABORADOR
@MLOPEZSANMARTIN