Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
Cada vez más presentes en comercios, restaurantes, transporte y servicios, los códigos QR se han convertido en una vía cotidiana para pagar
02:00 domingo 3 mayo, 2026
México
El crecimiento acelerado de los pagos electrónicos en México enfrenta un nuevo desafío: el fraude a través de códigos QR falsificados, una práctica que especialistas advierten puede frenar la adopción de herramientas digitales y debilitar la confianza de los usuarios. Cada vez más presentes en comercios, restaurantes, transporte y servicios, los códigos QR se han convertido en una vía cotidiana para pagar o acceder a promociones. Sin embargo, esta facilidad también ha sido aprovechada por delincuentes que manipulan o sustituyen estos códigos para redirigir a los usuarios a sitios fraudulentos. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, las estafas pueden ir desde la alteración de códigos en puntos de venta hasta la creación de páginas falsas que solicitan datos bancarios o desvían pagos a cuentas desconocidas. Especialistas en finanzas advierten que el problema no está en la tecnología, sino en la velocidad con la que se adopta sin suficiente educación digital. En ese contexto, el avance hacia una economía menos dependiente del efectivo podría verse afectado si los usuarios perciben riesgos en estas herramientas. Datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera muestran que el uso de efectivo ha disminuido, mientras aumentan las transferencias y pagos electrónicos. En esta transición, iniciativas como CoDi y DiMo, impulsadas por el Banco de México, buscan facilitar operaciones sin efectivo, pero también requieren mayor seguridad y cultura digital. Únete a nuestro canal de WhatsApp para no perderte la información más importante 👉🏽 https://gmnet.vip/7Be3H
Ante este escenario, autoridades recomiendan verificar los códigos antes de escanearlos, evitar enlaces sospechosos y monitorear constantemente las cuentas. Expertos coinciden en que la confianza es clave: si se pierde, los usuarios podrían regresar al efectivo, afectando no solo la digitalización, sino también la eficiencia del sistema financiero.