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Y, de acuerdo con algunas fuentes, espera tener éxito este año, a base del estrangulamiento económico del régimen cubano
00:10 sábado 30 mayo, 2026
Colaboradores
Todo indica que Cuba es el siguiente blanco del presidente Donald Tump en su esfuerzo por imponer las reglas estadounidenses en el mundo, especialmente en el Hemisferio Occidental.
Y, de acuerdo con algunas fuentes, espera tener éxito este año, a base del estrangulamiento económico del régimen cubano.
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, públicamente ha convocado a sus ciudadanos a prepararse para enfrentar una potencial intervención militar, mientras, al mismo tiempo, está en negociaciones con Estados Unidos.
Los exhortos de Díaz- Canel buscan solidificar el apoyo al régimen, castigado por un bloqueo naval que, desde principios de año, redujo al mínimo el aprovisionamiento de petróleo. En la práctica subraya la vulnerabilidad de la isla, sin necesidad de una intervención militar directa.
De hecho, el pasado 14 de mayo recibió la visita de John Ratcliffe, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), para ofrecer lo que se presentó como “un diálogo serio sobre economía y seguridad” a cambio de reformas en el régimen político cubano.
Sus contrapartes fueron tres personajes que en cierta forma representan el poder en la sombra: Raúl Rodríguez Castro, nieto del general Raúl Castro, considerado como uno de los personajes mas influyentes de la isla; Lazaro Alberto Alvarez Casas, ministro del Interior, (MinInt) y, por tanto, de la seguridad del Estado; por último, Ramon Romero Curbelo, actual cabeza de la Dirección de Inteligencia del MinInt.
La visita no produjo aparentemente mucho, pero es evidente que al menos abrió un diálogo. Pero también que Washington puede abrir o cerrar a voluntad la llegada de suministros internacionales como petróleo, comida y medicamentos.
Idealmente no debería ser así, pero la realidad es otra y es con eso con lo que ahora operan ambas naciones.
Así, los estadounidenses han continuado su presión política con señalamientos sobre el funcionamiento de la empresa GAESA, una especie de monopolio estatal que, según se dice, concentra 70 por ciento de la actividad económica de Cuba, la cual fue fundada por el general Luis Alberto Rodríguez, padre de Rodríguez Castro.
Más allá de los llamados de Díaz-Canel por la resistencia a una posible acción militar, el principal problema político de Estados Unidos para llegar a un acuerdo con Cuba está en contener sus propias demandas y las exigencias de su influyente población de origen cubano.
Quizá lo más problemático sean los reclamos del exilio sobre propiedades expropiadas por el gobierno cubano tras el triunfo de la Revolución castrista y la acusación formal contra el expresidente Raúl Castro, de 95 años, por la muerte de activistas del grupo Hermanos al Rescate, el 26 de febrero de 1996, cuando fueron derribados por la Fuerza Aérea Cubana tras lanzar volantes sobre La Habana.
De creer a las versiones que ahora circulan en Washington, el régimen cubano está condenado. Ahora falta que pase.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE