Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
Trump habló mucho y dijo poco. Pero sea lo que sea, no fue un discurso de unidad: fue un mitin político electoral
00:10 viernes 27 febrero, 2026
Colaboradores
En vez de presentar un reporte a la Nación y delinear su programa de gobierno para el futuro inmediato, el presidente Donald Trump aprovechó el primer Mensaje sobre el Estado de la Unión de su segundo mandato para ofrecer un gran espectáculo en el que se presentó como el salvador de Estados Unidos y atacó a los demócratas como protectores de indocumentados responsables de (casi) todos los problemas del país.
Trump habló mucho y dijo poco. Pero sea lo que sea, no fue un discurso de unidad: fue un mitin político electoral. Y la verdad, quién sabe si será suficiente para enfrentar el desplome en la aprobación a su gobierno, cuestionado por su manejo de la economía, las tácticas usadas por las autoridades migratorias para llevar adelante una campaña de deportación de residentes indocumentados, y una serie de escándalos que afectan a su administración, de obsequios recibidos al presunto encubrimiento de las revelaciones contenidas en los documentos del financiero Jeffrey Epstein, que se suicidó en una cárcel de Nueva York en 2019 acusado de tráfico sexual de menores.
A cambio, habló de corruptelas en el gobierno y anunció que el vicepresidente J.D. Vance encabezará un grupo para enfrentar los fraudes que asegura se cometen, con participación de inmigrantes indocumentados, en estados gobernados por demócratas. Y por supuesto, no mencionó los ya frecuentes cuestionamientos sobre el enriquecimiento de su familia y sus amigos al abrigo de su Presidencia.
Lo cierto es que se ubicó en el centro de las campañas de la elección de medio término, en noviembre de 2026, cuando hoy parece posible que su partido pierda las mayorías en ambas cámaras del Congreso federal en lo que es un referendo sobre su gobierno.
Trump aseguró que logró compromisos de inversión hasta por 18 mil millones de dólares y reducir a cero la entrada de inmigrantes indocumentados, así como una sensible baja en delitos. Y en ese sentido puede decirse que esbozó la campaña republicana para las próximas elecciones.
El mandatario ofreció carne a sus seguidores, condecoró a militares que realizaron actos heroicos o fueron heridos en el curso de sus tareas, presentó a familiares de víctimas de criminales –indocumentados o liberados prematuramente por el sistema judicial–, y por supuesto, alardeó de éxitos en la lucha contra el narcotráfico como el arresto/secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y la reciente muerte de Nemesio Oseguera El Mencho, jefe del Cártel Jalisco, abatido por militares mexicanos.
Citó, por cierto, sus esfuerzos de mediación en conflictos, pero no mencionó el tema de Ucrania y se acreditó el éxito en negociaciones para el rescate de rehenes en Gaza, amén de advertir que no permitirá que Irán acceda a armas nucleares. Fue un gran espectáculo y uno que probablemente continuará durante tres años más.
De hecho, Trump pasó a ocupar formalmente el papel que ya tenía: Maestro de Ceremonias de los comicios de noviembre.
Pero si bien, probablemente tuvo un eco positivo entre sus seguidores, está por verse cuál haya sido su impacto entre un público que parece cada vez más escéptico y preocupado.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE