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De acuerdo con algunas fuentes, la cólera de Trump fue provocada esta vez por los reportes negativos en esos medios que le mostró Natalie Harp
00:01 miércoles 23 septiembre, 2026
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Es algo inédito, no hay precedentes. Pero al mismo tiempo, algo que se creía iba a ocurrir, tarde o temprano.
Las principales cadenas de televisión siguen las actividades públicas del presidente en directo dentro y fuera de la Casa Blanca desde la muerte de John F. Kennedy en 1963, rehusaron hacerlo ahora, luego de que el presidente Donald Trump decidió el fin de semana expulsar a las cadenas CNN, MSNow y al diario cibernético Político.
Trump se quejó de que esos medios, habitualmente críticos de su gobierno, distorsionaba la información, en lo que fue prácticamente una escalada en un conflicto creciente desde el anuncio de su candidatura en 2016.
Pero CNN era la cadena designada para aportar cámara y técnicos a la cobertura de los actos del lunes, y el grupo que toma turnos para hacer la cobertura y asumir los gastos de ese día, decidió abstenerse de seguir al mandatario.
El "pool", como es conocido, es una forma de aligerar gastos y facilitar la salida de imágenes, especialmente cuando se trata de recintos pequeños. Pero también una forma de evitar que un hecho quede sin registro.
Pero la decisión del fin de semana y la reacción del lunes son de hecho una nueva escalada en el choque entre el mandatario y los medios informativos.
La respuesta se dio el lunes en dos frentes:
Por un lado, las tres organizaciones anunciaron su intención de demandar a la Casa Blanca por violación a la Primera Enmienda constitucional, que garantiza la libertad de expresión, y la restitución de sus derechos de cobertura, un movimiento hecho antes, ya con éxito por la agencia Associated Press, que fue expulsada también por Trump hace casi un año
Por otro, el respaldo de las otras cadenas a la CNN y los otros expulsados es una expresión de disgusto público poco habitual, toda vez que el "pool" incluye a la cadena FOX, muy favorable al mandatario.
De acuerdo con algunas fuentes, la cólera de Trump fue provocada esta vez por los reportes negativos en esos medios que le mostró Natalie Harp, una joven que se ha hecho conspicua por su cercanía al mandatario.
Ya hace dos meses la cadena ABC provocó la ira de Trump al declinar transmitir en vivo un discurso a la nación sobre su propuesta de reforma electoral. Para las cadenas el tema no era de importancia nacional, sino un discurso de campaña. La ABC declinó transmitirlo en directo mientras otras, como la CBS, cortaron a la mitad.
Un encolerizado Trump demandó que se les retirara la licencia de transmisión, pero eso no ocurrió.
En cambio, el mandatario ha favorecido una política que favorece la venta de medios de comunicación, incluso las cadenas de TV,
a empresas o empresarios cercanos a su gobierno.
Pero la verdad es que nadie sabe cuál será el siguiente paso. Ni siquiera si habrá alguno, aunque es probable que uno "olvide" y los otros "pasen por alto".
Lo cierto es que bien podría calificarse de una relación simbiótica: uno necesita visibilidad, los otros audiencia.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
@CARRENOJOSE1