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En el Verde, la preocupación es mayor y justificada: los nexos de varios morenistas con el narco son una loza pesada de cargar
00:10 sábado 20 junio, 2026
Colaboradores
En uno y otro partido hay voces que ya no ven solida esa unión. Más de uno ya no está convencido.
Para algunos en Morena, han empoderado demasiado al Verde, al grado que les detienen reformas en el Congreso y elevan los costos de negociación. El más reciente capítulo fue la reforma electoral que el Verde detuvo.
En el Verde, la preocupación es mayor y justificada: los nexos de varios morenistas con el narco son una loza pesada de cargar que les puede traer implicaciones jurídicas en EU.
“La complicidad también se castiga. Rumbo a 2027, México necesita partidos que tengan una sola prioridad: servir a la ciudadanía y cerrarle la puerta a los narcopolíticos. Ir en coalición con Morena puede representar una ventaja electoral, pero también implica riesgos reputacionales y señalamientos de complicidad. Basta ver el caso de Sinaloa con Rocha Moya.
“Ante el mayor escrutinio financiero y legal de Estados Unidos sobre gobiernos, empresarios y actores políticos, un mal perfil ya no afecta solamente a una persona: puede convertirse en un factor de contagio para toda una coalición.
“Si Morena enfrenta un mayor desgaste en su relación con Estados Unidos, el Verde tendrá cada vez menos margen para deslindarse. Hoy el problema ya no es solo el narcopolítico, también es el costo político de protegerlo o asociarse con él”, escribió hace un par de días en sus redes sociales el senador del Verde Luis Armando Melgar.
No habla al tanteo. Asociarse con un partido que, cada vez más a los ojos de la justicia en EU, tiene vínculos inocultables con cárteles de la droga los podría convertir en cómplices. Ir en alianza con un partido aliado de organizaciones terroristas extranjeras -como ha declarado el gobierno de Trump a los los cárteles del narcotráfico- acarrea no solo un costo reputacional, sino que podría salpicarlos en el terreno de la justicia al norte del río Bravo.
¿El Verde y su dueño, Jorge Emilio González, están dispuestos a pagar el costo de colocarse bajo la lupa de las autoridades estadounidenses?
A su estilo, uno de los líderes del Verde, Arturo Escobar, también le metió calma a la posibilidad de una alianza total entre su partido y Morena.
“En el caso del Verde no es parte del estatuto (pedir licencias anticipadas) (…) Nosotros no estamos solicitando a quienes quieran participar en este proceso a que pidan licencia”, señaló. Escobar, uno de los cerebros en la operación política del Verde ni confirma ni niega la alianza con Morena. Deja en el limbo la posibilidad. Pero es claro: los tiempos del Verde no son los de Morena. Cada quien se rasca con sus propias uñas.
A eso hay que agregar la ofensiva lanzada por el propio Melgar y MC condenando el abuso de Morena en los apoyos sociales. El senador del Verde y Luis Donaldo Colosio presentaron una iniciativa con la intención de que Morena deje de lucrar con los programas sociales: que nadie tenga que elegir entre recibir un apoyo y condicionar su voto. El dardo para Morena llegó de un aliado.
La unión ya no se ve tan robusta. En una alianza total, el Verde no solo podría ser atropellado por Morena en la definición de las candidaturas y salir con las manos vacías, sino que cargaría el costo de abanderar personajes polémicos y ser colocado por EU en la misma canasta que un partido plagado de narcopolíticos.
Por Manuel López San Martín