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Primero fue el bloqueo petrolero contra la isla, decretado por Washington a finales de enero pasado, lo cual ya la dejó sin combustible
00:10 viernes 13 febrero, 2026
Colaboradores
Otro apretón de tuercas para el régimen de Miguel Díaz-Canel, en Cuba, se dispone a dar el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, para acelerar su caída.
Primero fue el bloqueo petrolero contra la isla, decretado por Washington a finales de enero pasado, lo cual ya la dejó sin combustible. El siguiente paso es cerrar la llave de los 8 mil millones de dólares anuales que el castrismo obtiene por la explotación laboral de unos 16 mil 500 médicos cubanos asignados en “misiones” en 53 países.
Y como pasó en el caso del petróleo, este próximo apretón de EU hacia Díaz-Canel, será extensivo al gobierno de México, por haber contratado al menos a 3 mil 650 de ese personal de salud cubano, bajo un esquema que organismos de derechos humanos internacionales clasifican como de esclavitud, trata de personas, trabajo forzado y explotación laboral.
Los registros indican que, sólo en 2025, la administración de la presidentA Claudia Sheinbaum, vía el IMSS-Bienestar, a cargo de Alejandro Svarch, entregó al régimen de Cuba más de 2 mil millones de pesos por el trabajo de esos médicos, los cuales apenas reciben 10 por ciento de ese dineral. El resto, lo regentea su gobierno.
El tema será puesto sobre la mesa por la administración de Trump, en el marco de la revisión del T-MEC, que tanto interesa prologar a la presidentA mexicana.
Congresistas estadounidenses, como María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart presionan al Departamento de Estado, al mando de Marco Rubio, para que el asunto no sólo se discuta con México, sino que se impongan sanciones como el retiro de visas a funcionarios involucrados en la contratación de médicos cubanos.
El propio Rubio, quien ha tomado de manera personal la misión de liberar a Cuba, es uno de los impulsores de abolir ese esquema esclavista, que el régimen del heredero político de Fidel Castro ha convertido en su principal y casi único receptor de divisas.
Tan cantado está el siguiente objetivo de la Casa Blanca para minar a la dictadura cubana, que el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, se anticipó a las eventuales sanciones al ordenar, el martes pasado, cancelar su convenio con la isla.
Eso significa que durante este 2026, nuestro vecino del sur irá sacando de su país a las 412 personas que integraban la Brigada Médica castrista.
Y hasta el nicaragüense Daniel Ortega retiró su apoyo a la isla al decretar, el lunes, que ningún cubano podría entrar a ese país sin visa.
En la cuatroté no han pasado desapercibidas esas señales de la exigencia que se le viene encima desde Washington. Y como pasó en el caso del petróleo, el gobierno mexicano esperará a que el tema sea ineludible para fijar una postura.
Postura que tampoco será muy distinta a la que se tomó con los envíos de crudo mexicano hacia Cuba, defendidos en el discurso pero suspendidos ya indefinidamente.
Porque la apuesta de la presidentA, hoy por hoy, es el T-MEC.
POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
COLABORADOR
RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM
@R_SANCHEZP