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La designación de Lazzeri en sustitución de Esteban Moctezuma ocurre apenas tres semanas después del encumbramiento de Roberto Velasco
00:10 sábado 25 abril, 2026
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La aparente designación de Roberto Lazzeri como embajador de México en Estados Unidos plantea una situación curiosa: ¿la reivindicación parcial de los tecnócratas en medio de negociaciones cruciales con Estados Unidos?
La designación de Lazzeri en sustitución de Esteban Moctezuma ocurre apenas tres semanas después del encumbramiento de Roberto Velasco como secretario de Relaciones Exteriores y con problemas derivados tanto más de las expectativas domésticas que de una relación muy complicada por ellas en los dos países.
Lazzeri, nombrado en agosto pasado y aún Director General del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) y Nacional Financiera (Nafin), tiene un historial de trabajo técnico en el sector público, especialmente en la Secretaría de Hacienda, incluso como jefe de asesores del que fuera secretario Rogelio Ramírez de la O.
Su trabajo en alguna medida será aportar experiencia como experto en desarrollo, inclusión financiera y administración de deuda, en el marco de negociaciones sobre la prolongación del Tratado comercial México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) virtualmente en desarrollo.
La agencia noticiosa Bloomberg recordó que Lazzeri, de 42 años, "desempeñó un papel clave en las negociaciones con EU el año pasado, cuando funcionarios del Tesoro intentaron bloquear a tres firmas financieras mexicanas por presunto lavado de dinero para cárteles de la droga. Ayudó a negociar dos prórrogas, lo que permitió a las empresas deshacer su exposición a las firmas designadas de manera más ordenada".
También se le describió como "clave" en una transacción utilizada por el gobierno para adquirir centrales eléctricas por valor de 6 mmdd a la española Iberdrola, en 2023. La inclusión de Lazzeri en el equipo de negociación del T-MEC, que encabezan los secretarios de Economía, Marcelo Ebrard, y de Relaciones Exteriores, Velasco, incluye además el apoyo de Diana Alarcón, representante de México en el Banco Mundial.
Pero más allá de lo urgente, para el gobierno mexicano sería buscar la prolongación del T-MEC, que implica trabajo en una gama de ramas especializadas que van de la agricultura a la propiedad intelectual, de la minería a la rama automotriz, de seguridad a energía.
La formulación es evidentemente de pragmatismo, pero no necesariamente realineación, comentó Diego Marroquín Bitar, investigador del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS) de Washington. O como apuntó el catedrático Pablo Ruiz Nápoles, "la embajada en la época de (Donald) Trump y el T-MEC requiere alguien que sepa de economía. Trump no es de diplomacia, sino de aranceles".
El hecho es que la formulación parece revelar un mayor papel tanto de Relaciones Exteriores como de la SE, en una relación pivotal –pero también de renuente intimidad– para el país y para el gobierno mexicano.
POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
COLABORADOR
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE