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Morena se abrió tanto a tantos, que hoy hay un revoltijo interno. Recibieron a quienes venían de otros partidos, pero sumaban votos
00:01 martes 18 agosto, 2026
Colaboradores
La principal oposición de Morena, está en Morena. La batalla intestina escala.
Decía Porfirio Muñoz Ledo que cuando la ola es muy grande también arrastra basura. Lo dijo para responder a quienes cuestionaban que el partido abriera la puerta a todos, sin reservarse el derecho de admisión. Esa política de puertas abiertas, ahora representa el principal riesgo de ruptura interna. Para más de uno la lealtad no es al partido, sino a los proyectos propios.
De cara al 2027 electoral, así como sus aliados formales, Verde y PT, ya han amagado varias veces con desprenderse de la alianza, también hay quienes dentro del morenismo hacen cálculos y esbozan la posibilidad de caminar por su lado. La fisura asoma la cabeza. Uno de los personajes que sopesa seguir o no en Morena, es el vicecoordinador en San Lázaro, Pedro Haces Barba.
“Estamos analizando por dónde vamos a participar. Somos autónomos y eso nos da la libertad de poder decir por dónde vamos a participar”, dijo hace unos días el también secretario general de la CATEM.
El fraseo no es casual. Tiene intención. Que la Confederación que lidera vaya por diputaciones federales y locales, es cosa normal. El sector obrero lleva años buscando representación política y la CATEM tiene decenas de diputados federales y locales. Pero que ponga sobre la mesa la posibilidad de ruptura, ilustra. Y la explicación dada, describe.
Dijo que no está afiliado a Morena; que en la Cámara es externo, igual que fue externo en el Senado; y que no milita en ningún partido. Todo, cierto. Y luego fue sutil, pero enfático: “Yo no quiero caer en ese corporativismo de ser un sector de un partido”. Al buen entendedor…
En español: la CATEM no es de Morena y tomará decisiones propias. Abre la puerta a irse por su lado. Haces desliza en público que están calculando junto a quién caminarán, que no son incondicionales de Morena, y habla de la posibilidad de tener candidatos por distintos partidos.
El mensaje tiene diferentes destinatarios: Palacio Nacional-Claudia Sheinbaum, la dirigencia de Morena que encabeza Ariadna Montiel, y el gobierno de la CDMX.
Ya Haces intentó en 2021 afianzar su propio partido, Fuerza por México. Perdió el registro nacional, pero lo mantiene en algunos estados. La estrategia para 2027 no se separa demasiado de lo hecho hace seis años: candidatos propios más allá de Morena. Nada de alianza total. Quiere que le llenen el ojo.
Morena se abrió tanto a tantos, que hoy hay un revoltijo interno. Recibieron a quienes venían de otros partidos, pero sumaban votos; dieron la bienvenida a quienes traían estructura y prometían votos con tal de ganar elecciones. Lograron triunfos, pero el partido fue tomado por distintos grupos y personajes. Hoy, cada uno de ellos hace cálculo propio, evalúa a conveniencia y amaga con irse. Nadie debería llamarse a sorpresa.
Fueron transacciones electorales: prometer votos, vender respaldo y después cobrar por los favores realizados. Un intercambio mercantil.
Esos liderazgos ahora tienen con qué presionar. Ese jaloneo previo a las definiciones de 2027, eleva el costo de una posible ruptura.
¿Cuánto valen Haces y la CATEM para afianzar triunfos? ¿Cuánto están dispuestos en Palacio y Morena a darles? ¿Qué tanto los necesitan?
POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
COLABORADOR
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN