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La estupidez es extraordinaria
00:01 lunes 21 septiembre, 2026
Colaboradores
El 11 de septiembre pasado hubo un hecho vergonzoso, vergonzante: una marcha pro-palestina que demandó la salida de los judíos de México frente a una sinagoga. La estupidez es extraordinaria. La formulación de una imbecilidad absoluta. Porque los manifestantes no fueron palestinos, eran mexicanos. Probablemente algunos de ellos se indignan cuando los Estados Unidos expulsan mexicanos de ese país y sin duda demandan respeto a sus derechos humanos. Tienen razón, pero esos derechos no pueden ser solo para unos, son para todos. Ciertamente, hay mucha tela de donde cortar en un conflicto tan amargo, tan brutal, como el de Medio Oriente. Es un choque de razas, de culturas, de religiones y uno donde puede decirse que se registró la "mano negra" de las grandes potencias sin olvidar las "necesidades" políticas de las partes directamente participantes. No tengo problema con expresiones de rechazo al gobierno de Israel, particularmente el actual, y su respuesta tipo ley del talión, pero multiplicadas a niveles de terrorismo, que acompaña con la colonización tolerada de tierras conquistadas para consolidar la expansión del territorio, como hacían los romanos.
Tampoco tengo objeciones a condenar la brutalidad de los ataques terroristas hechos por miembros del grupo palestino Hamas y en particular el del siete de octubre de 2023, que, menos que una acción militar, formal o de guerrilla, pareció simplemente un acto de venganza glorificada para justificar el asesinato de más de un millar de personas o la violación de mujeres. Me opongo totalmente a la idea de perseguir o expulsar personas de religión judía o musulmana –y de paso cristiana o budista–, para el caso, por el hecho de serlo. Rechazo las persecuciones por ideología. Muchos de aquellos y de estos, de los que están en México, son nacidos en este país y, por tanto, mexicanos. Muchos de ellos, o sus ancestros, llegaron huyendo de países donde eran perseguidos por su etnicidad o su religión. Por eso es inaceptable que haya un grupo de cretinos que se dice "progresista" porque pide la expulsión de judíos de México como protesta contra la también condenable intervención israelí en tierras palestinas o libanesas. Cierto que no parece posible evitar una espiral de violencia en una región donde hay poblaciones desplazadas compuestas por personas que han perdido familiares y propiedades a manos de la otra parte, con los palestinos como el grupo más débil. Hay una enorme brutalidad en la visión de hombres, mujeres y niños amortajados en medio de las escenas de destrucción que suelen acompañar los reportes sobre incursiones o bombardeos de represalia israelíes. Pero también lo fueron las imágenes de mujeres, vivas o muertas, exhibidas en motocicletas, tras el audaz ataque de Hamas ese siete de octubre. Con el agregado de que Israel pone rostro y nombre a cada uno de sus muertos. Pero eso no justifica que en México se pida la persecución de mexicanos por tener una religión diferente o un origen étnico distinto. Eso dice más de quienes lo proponen que las posturas políticas que dicen defender.
Por José Carreño