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Al operativo de las fuerzas de seguridad mexicanas, respaldadas, según reconoció la propia Secretaría de la Defensa
00:10 martes 24 febrero, 2026
Colaboradores
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del CJNG, tras una operación para capturarlo, sacudió ayer al país. Su impacto y consecuencias apenas podemos imaginarlas.
Al operativo de las fuerzas de seguridad mexicanas, respaldadas, según reconoció la propia Secretaría de la Defensa, por los “trabajos de inteligencia militar central, dentro del marco de coordinación y cooperación bilateral con EU, (que) contó con información complementaria por parte de autoridades de ese país”, siguió un infierno.
Balaceras, robo y quema de vehículos y narcobloqueos en medio país. Además de Jalisco, en Michoacán, Nayarit, Colima, Guanajuato, Aguascalientes, Tamaulipas, Oaxaca, Guerrero, Puebla… el poder del CJNG es mucho, y así lo demostró. Pánico en el aeropuerto de Guadalajara, vuelos cancelados en el de Puerto Vallarta, gasolineras incendiadas, decenas de narcobloqueos y cientos de imágenes con vehículos robados en llamas viralizándose, docenas de sucursales del Banco del Bienestar ardiendo… Terror.
La caída de El Mencho es una buena noticia. Se trata del líder de una organización criminal de alcance global, quizá la más sanguinaria del país; el criminal mexicano más buscado por EU, que ofrecía 15 millones de dólares por información que derivara en su captura.
Pero su muerte no pondrá fin ni a la violencia ni a los muchos tentáculos que el CJNG tiene. Al contrario. Lo que vendrán, a decir del músculo mostrado por los criminales, es caos y desestabilización en distintos puntos del territorio. Su influencia, poderío económico y estado de fuerza es mucho.
Primero, lo previsible: la lucha interna dentro del cártel para hacerse del liderazgo del mismo. Una posible fragmentación y guerra intestina. Sinaloa es el ejemplo más reciente de que, cuando grupos internos chocan, la violencia estalla y la peor parte termina llevándola la población civil. La disputa por el control no permite albergar buenas noticias.
Segundo, las ofensivas de otros cárteles que considerarán endebles ciertas plazas bajo dominio del CJNG. Grupos rivales al cártel encabezado por El Mencho, entrarán en la disputa y buscarán hacerse del dominio de territorios en poder de ese grupo criminal.
En paralelo, facciones más pequeñas, que tienen presencia en distintas entidades, regiones, ciudades o zonas, y mantenían alianzas con el CJNG u operaban bajo su protección, serán sujetas de presiones o, por el contrario, buscarían expandirse. ¿Quién pondrá orden?
El golpe es plausible. Frente al crimen organizado, no debe haber más alternativa para el Estado, que aplicar toda su fuerza.
Lo de ayer marca un punto de quiebre. Los “abrazos, no balazos” que tanto presumió AMLO, y que sangraron al país y lo sumergieron en la mayor espiral de violencia en su historia, quedaron enterrados. El gobierno de la presidenta Sheinbaum ha puesto tierra de por medio. Lo que veremos será consecuencia de la irresponsabilidad de quien ya no está para hacerse cargo de su fallida estrategia. Vendrán reacomodos, enfrentamientos y escaladas violentas. No será sencillo. El gobierno deberá mantenerse firme.
OFF THE RECORD
Imposible, sin la presión y apoyo de EU. Impensable, sin la estrategia de Omar García Harfuch.
POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
COLABORADOR
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN