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Existe una marcada diferencia entre el nivel de digitalización de los visitantes internacionales y el de una parte del comercio local
01:50 lunes 28 septiembre, 2026
Jalisco
Aunque el uso de cuentas bancarias y los medios de pago digitales han crecido en México durante los últimos años, el efectivo continúa siendo el principal medio de pago para una parte importante de la población, una situación que representa un reto para la digitalización y la competitividad de regiones turísticas como Puerto Vallarta y Bahía de Banderas. En entrevista para “Así las Cosas”, Fernando Castro Rubio, presidente de la Asociación de Empresarios de Bahía de Banderas y Puerto Vallarta, señaló que existe una marcada diferencia entre el nivel de digitalización de los visitantes internacionales y el de una parte del comercio local. De acuerdo con los datos expuestos por el empresario, el porcentaje de mexicanos con cuentas de ahorro pasó de aproximadamente 49% en 2021 a 63% en 2024, con un crecimiento adicional en los años posteriores. Sin embargo, contar con una cuenta bancaria no necesariamente significa utilizarla de manera habitual para realizar pagos. Castro Rubio explicó que, en operaciones de 500 pesos o menos, alrededor de 85% de la población continúa utilizando efectivo. Además, señaló que solamente una proporción reducida de los usuarios emplea de manera cotidiana las transferencias y otros instrumentos digitales para sus compras. Esta situación adquiere especial relevancia en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, donde el turismo internacional tiene un peso importante en la economía regional. El presidente de la asociación empresarial destacó que visitantes provenientes principalmente de Estados Unidos y Canadá están acostumbrados a utilizar tarjetas, teléfonos celulares y otros medios electrónicos para realizar sus pagos. En contraste, una parte de los pequeños comercios y prestadores de servicios locales todavía depende en buena medida del efectivo. Esta diferencia puede convertirse en una barrera para los negocios que buscan captar a ese mercado turístico. “El turistero, el tour operador tiene que desarrollar la tecnología, tiene que invertir en estas plataformas para poder acceder a ese tipo de turistas que ya no manejan efectivo”, explicó Castro Rubio. Ante este escenario, las organizaciones empresariales de la región han planteado la necesidad de generar apoyos y herramientas que permitan a las micro, pequeñas y medianas empresas incorporar tecnologías de pago sin que los costos de adopción representen una barrera. Como parte de los esfuerzos para impulsar los pagos electrónicos en México, el Banco de México lanzó en 2019 CoDi, una plataforma diseñada para realizar pagos y cobros electrónicos de manera inmediata y sin comisiones para los usuarios. Sin embargo, Castro Rubio consideró que su utilización todavía es limitada frente al uso de otros medios de pago y, sobre todo, frente al efectivo. El empresario señaló que el reto no consiste únicamente en abrir cuentas bancarias, sino en lograr que estas se conviertan en verdaderas herramientas financieras para las actividades cotidianas de la población y de los negocios. Otro de los puntos abordados fue la relación entre los medios de pago y la economía informal. Castro Rubio sostuvo que las operaciones en efectivo dificultan la trazabilidad de las transacciones y pueden contribuir a que determinadas actividades económicas permanezcan fuera de los mecanismos formales de registro y tributación. Desde su perspectiva, una mayor adopción de pagos digitales podría favorecer el registro de las operaciones, facilitar el cumplimiento de obligaciones fiscales y contribuir a una mayor formalización de los pequeños negocios. También destacó que el uso de efectivo forma parte de las preocupaciones internacionales relacionadas con la prevención del lavado de dinero, particularmente en actividades consideradas vulnerables por la legislación mexicana. Para Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, el desafío consiste en reducir la brecha tecnológica sin dejar fuera a los pequeños negocios. Castro Rubio planteó que las políticas de digitalización deben considerar las condiciones particulares de las micro, pequeñas y medianas empresas, de manera que puedan acceder a terminales, plataformas de cobro, herramientas administrativas y otros servicios digitales. La incorporación de estas tecnologías, dijo, permitiría a los negocios atender mejor a los visitantes internacionales y, al mismo tiempo, avanzar hacia una mayor formalidad. El empresario anticipó que, al menos en el corto plazo, el efectivo continuará teniendo una presencia importante en la economía mexicana. No obstante, consideró que la transición hacia pagos digitales puede acelerarse si se facilita el acceso de las pequeñas empresas a la tecnología. En una región turística como Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, la digitalización de los pagos se perfila así como un elemento cada vez más relevante para la competitividad de los comercios y prestadores de servicios frente a un visitante que utiliza cada vez menos efectivo.