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Tras la eliminación contra Los Ángeles en una de las noches más amargas para el club cementero, la afición pide su salida del banquillo.
21:46 martes 14 abril, 2026
Deporte Nacional e Internacional
En un partido salpicado de todos sus traumas, el Cruz Azul consumó el fracaso de Concacaf con Nicolás Larcamón. Los Ángeles, que sobrevivieron al asedio por más de 90 minutos, lograron el empate y con ello rentabilizaron el 3-0 de la ida. Larcamón llegaba ya con su fosa señalada, a pesar del entusiasmo mostrado para remontar. Pero ni el escenario, un estadio Cuauhtémoc en Puebla frío y alejado de la gallardía, ni una alineación aventurada al ataque, lograron cambiar el destino cruel. Cruz Azul, campeón de la última edición de Concacaf, abdicó rápido al trono, quizá más de lo previsto después de darle el espaldarazo al proyecto de Larcamón. Después de esto, el técnico tiene la guadaña pesando sobre su cabeza y de por sí, la antipatía generalizada de su propia afición. UNA NOCHE AMARGA PARA CRUZ AZUL Los que permanecieron en las gradas hasta el pitazo final, lanzaron el grito de que cesen a su técnico, mientras la directiva hace premoniciones para ver si conviene dejarlo en el torneo local en donde poco a poco a dejado espacios de duda. Son ya siete partidos sin ganar, salvo una victoria en un partido amistoso ante el Atlético Nacional que nadie recuerda ya. Sufrió el Cruz Azul en la ida por la superioridad del equipo de Los Ángeles y padeció en la vuelta, consumido por sí mismo, abrasado en el fuego de una desesperación porque futbolísticamente se encuentran en un laberinto. Con un arbitraje que fue factor por sus malas decisiones, con quejas de ambos equipos y un primer tiempo frenético, La Máquina que gozó de un penal muy temprano creyó que había condiciones para el milagro. Los Ángeles y Hugo Lloris detienen a La Máquina Pero entrado el segundo tiempo, su monólogo fue aburriendo. Es cierto que jugaba muy arriba, con sus líneas anchas y mucha gente en el área de Los Ángeles, pero sin ninguna claridad. Fue que Hugo Lloris, portero francés campeón del Mundo en 2018 se agigantó. Partidos como este le acomodan al guardameta que le detuvo todo a los cementeros. Luego, el grito homofóbico en la tribuna que trastabilló el ritmo de Cruz Azul. El silbante detuvo cinco minutos el partido sólo para dar respiro a Los Ángeles que se aglutinó en su campo para no abrirse más. Le queda la salvaguarda al Cruz Azul de que peleó con esmero aun con la roja de Gonzalo Piovi, pero con la verdad retratada en la cara de que futbolísticamente, ya no tiene argumentos con Larcamón. FUENTE EXCELSIOR