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Especialista de la UdeG advierte que el deterioro de ríos y arroyos pone en riesgo la principal fuente de agua de la ciudad.
01:50 lunes 8 junio, 2026
Jalisco
La contaminación de ríos, arroyos y mantos acuíferos se ha convertido en uno de los principales retos ambientales para Puerto Vallarta, una problemática que amenaza tanto la calidad del agua como la salud pública y el desarrollo sostenible de la ciudad, advirtió Horacio Ramírez, profesor del Centro Universitario de la Costa (CUCosta) de la Universidad de Guadalajara. El académico explicó que Puerto Vallarta depende en gran medida de sus recursos hídricos subterráneos para abastecer a la población, ya que alrededor del 84 por ciento del agua que consumen habitantes y visitantes proviene del acuífero local. “Cuando hablamos de contaminación de cuerpos de agua no estamos hablando únicamente de un problema ambiental, sino de un riesgo directo para la principal fuente de abastecimiento de la ciudad. Puerto Vallarta depende mayoritariamente del agua subterránea y por ello es fundamental protegerla”, señaló. Ramírez indicó que el crecimiento urbano acelerado, la descarga inadecuada de aguas residuales, los asentamientos irregulares y la falta de infraestructura suficiente para el saneamiento representan factores que incrementan la presión sobre los ecosistemas acuáticos de la región. Destacó que los ríos y arroyos que atraviesan la ciudad cumplen una función esencial no solo como parte del paisaje natural, sino también en los procesos de recarga de los mantos acuíferos que abastecen a la población. “Todo lo que ocurre en la superficie termina impactando de alguna manera al subsuelo. Cuando un río o un arroyo recibe contaminantes, existe el riesgo de que estos se infiltren y afecten la calidad del agua que posteriormente utilizamos para consumo humano”, explicó. El especialista subrayó que el reto no se limita a garantizar la disponibilidad del recurso, sino también a preservar su calidad para las futuras generaciones. En ese sentido, consideró necesario fortalecer los programas de monitoreo ambiental, ampliar la infraestructura de saneamiento y promover una mayor cultura ciudadana sobre el cuidado del agua y el manejo adecuado de residuos. Asimismo, alertó que el crecimiento constante de Puerto Vallarta obliga a las autoridades a planificar con visión de largo plazo para evitar que los problemas ambientales se conviertan en una amenaza para el abastecimiento de agua en los próximos años. “Actualmente no enfrentamos una crisis por falta de agua en las fuentes de abastecimiento, pero eso no significa que podamos descuidar nuestros ríos, arroyos y acuíferos. La contaminación puede convertirse en un problema tan grave como la escasez”, afirmó. Ramírez también destacó la importancia de impulsar proyectos que permitan reducir la presión sobre el acuífero, diversificar las fuentes de abastecimiento y mejorar la gestión integral del recurso hídrico. Finalmente, hizo un llamado a las autoridades, al sector privado y a la ciudadanía para asumir una responsabilidad compartida en la protección de los cuerpos de agua del municipio. “La seguridad hídrica de Puerto Vallarta no depende únicamente de tener agua disponible, sino de conservarla limpia. Proteger nuestros ríos, arroyos y mantos acuíferos es proteger el futuro de la ciudad”, concluyó.