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Vivimos en un mundo urbano, 6 de cada 10 personas viven en ciudades.
10:45 sábado 5 febrero, 2022
Colaboradores
Las ciudades son el motor de la economía, no sólo son espacios que concentran población, sino también la producción. La velocidad con lo cual crecen las ciudades representa una oportunidad para aumentar la productividad de los países y para que, millones de personas cuenten con mejores estándares de bienestar y calidad de vida. En este escenario, la infraestructura, los servicios, el financiamiento y la gobernanza, permitirán superar con éxito los principales retos de crecimiento económico con bienestar.
La Organización de las Naciones Unidas, a través del Programa para los Asentamientos Humanos ONU-Hábitat ha conjuntado la economía con el bienestar a través de una ruta denominada Índice de Ciudades Prosperas (CPI). En México se evaluaron 305 municipios en seis dimensiones: productividad, desarrollo de infraestructura urbana, calidad de vida, equidad e inclusión social, sostenibilidad ambiental, y gobernanza y legislación.
Es importante notar que, en todas las regiones del mundo -según el BID- prevalece un amplio rezago en infraestructura y servicios básicos, para eliminar esta situación, sería necesario invertir entre 2 y 8 por ciento del PIB durante diez años. Además, se suman nuevos retos como la infraestructura del paisaje, con la finalidad de enfrentar los efectos del calentamento global que, en las ciudades se asentúa.
Atender los rezagos y retos en materia de infraestructura en un desafiante escenario de desarrollo local caracterizado por la ausencia de recursos, por ello, las ciudades deben aumentar su autonomía fiscal y de gestión.
La infraestructura, es un importante detonante de la economía, genera plusvalía en la medida que es planeada, de calidad y basada en la innovación; además, la construcción es una de las actividades que más ramas de la economía moviliza. Es importante reconocer que los enfoques conceptuales han cambiado, la infraestrutura ya no es sólo la red que lleva los servicios por debajo de la ciudad, ahora es una red que conecta, comunica, integra y moderniza la ciudad.
La economía y la ciudad se vinculan a través de la red de infraestructura moderna que además de acercar los servicios, genera un importante activo y detona la economía, es un factor diferencial, una ventaja competitiva en el desarrollo local. No es fácil esta combinación, depende de una política urbana que conjunta en una visión de largo plazo tres elementos, el desarrollo económico local, el desarrollo urbano y la innovación.