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Autopartes importadas desde países asiáticos enfrentan cargas arancelarias que van del 35 al 50 por ciento
01:50 jueves 22 enero, 2026
San Luis
La imposición de aranceles a productos provenientes de países sin acuerdos comerciales con México ha comenzado a presionar la estructura de costos de la industria automotriz, particularmente en segmentos que dependen de insumos fabricados fuera del continente americano pues este nuevo entorno comercial representa un reto adicional para un sector que ya enfrenta ajustes en sus cadenas de suministro. De acuerdo con el director del Clúster Automotriz de San Luis Potosí, Luis Alberto González, el impacto es inevitable debido a que una parte relevante de las autopartes que se utilizan en los procesos de ensamble no se producen en el país. La dependencia de componentes originarios de Asia limita la capacidad de reacción de la industria ante medidas arancelarias. El encarecimiento de estos insumos no se concentra en un solo punto de la cadena productiva, sino que abre un proceso de negociación entre distintos actores del sector, las armadoras, los importadores y, eventualmente, los consumidores finales pueden verse involucrados en la absorción parcial de estos costos, dependiendo del tipo de vehículo y del mercado al que se destina. A diferencia de otros ajustes económicos, el efecto de los aranceles no se refleja de manera uniforme en los costos de producción, ya que cada automóvil es el resultado de la integración de cientos de componentes con distintos valores, lo que hace imposible establecer un porcentaje único de incremento aplicable a toda la industria. Según datos del propio clúster, algunas autopartes importadas desde países asiáticos enfrentan cargas arancelarias que van del 35 al 50 por ciento y aunque este impacto se diluye conforme los insumos se integran al producto final, el efecto acumulado termina presionando los márgenes de las empresas. Este escenario ha reactivado el debate sobre la necesidad de desarrollar una mayor proveeduría nacional, especialmente en estados como San Luis Potosí, donde la industria automotriz es un pilar económico, por lo que mientras tanto, el sector mantiene una postura cautelosa ante posibles ajustes en precios, inversiones y estrategias productivas, en un contexto global marcado por la volatilidad comercial.