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Leonel Serrato Sánchez, Xavier Nava Palacios, Cecilia González Gordoa y Alejandro García aceptaron la invitación y presentaron sus propuestas de gobierno y de manera especial, su visión de futuro para la ciudad y sus habitantes
22:08 sábado 19 mayo, 2018
QUEBRADERO
Hace unos días en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey Campus San Luis se presentaron cuatro candidatos a la presidencia municipal de la capital. Las instituciones de primer nivel en educación superior tienen por norma realizar ese tipo de eventos. En la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, celebrar algo similar es una misión imposible. Leonel Serrato Sánchez, Xavier Nava Palacios, Cecilia González Gordoa y Alejandro García aceptaron la invitación y presentaron sus propuestas de gobierno y de manera especial, su visión de futuro para la ciudad y sus habitantes. Ricardo Gallardo Juárez, el alcalde capitalino que busca la reelección no aceptó participar. Su negativa puede ofrecer muchas lecturas políticas, pero en los hechos, lo único cierto es que desdeñó a la institución de educación superior más importante de México. Eso es lo relevante. El encuentro de los candidatos se denominó Foro de Diálogo 2018, en el que se trataron los temas de mayor interés para la comunidad estudiantil: seguridad, infraestructura e inversiones. La negativa a participar por parte de quien busca la reelección encuentra explicación en el fracaso que su gobierno ha tenido precisamente en esas asignaturas, sobre todo, en lo que se refiere a la seguridad pública. El municipio más violento y con una percepción de inseguridad que ronda el 90 por ciento, es la capital. Ese ejercicio de confrontación de propuestas políticas fue entonces una buena oportunidad para ir al contraste directo de las opciones que hay para el gobierno capitalino. Pero habrá otra oportunidad para lo mismo. El Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana está en plena organización del debate entre los candidatos a la alcaldía. La participación es voluntaria, no obligatoria. Hasta el momento, Ricardo Gallardo Juárez es el único que no ha aceptado participar en el debate. No es de extrañar a nadie esa postura. Desde que registró su candidatura advirtió que no debatiría con nadie porque él no necesita de eso. El costo político de no presentarse a debatir de frente a la sociedad tendrá sus consecuencias para quien le de la espalda al electorado; se pierde más con la ausencia que perdiendo en el intercambio de ideas. Eso lo sabe hasta Andrés Manuel López Obrador que va a los debate por pura obligación política. Por lo pronto, hay que señalar el muy buen logro del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, lo cual sin duda, obliga a que otras instituciones de educación superior abran sus puertas a quienes buscan cargos de elección popular. Para los candidatos no puede ser nada sencillo presentarse ante grupos universitarios inteligentes y críticos que cuestionan con sagacidad y sin compromiso borreguil. Tal vez sea momento justo para empezar a revisar el envejecido y caduco concepto de la autonomía porque se está negando a los universitarios su derecho a participar con toda su fuerza en momentos cruciales para la ciudad, como lo es el actual proceso electoral.