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Desde el amor de su vida, el amante que le arruinó su vida y el hombre que lo acompañó en sus últimos días
12:42 lunes 6 septiembre, 2021
Espectáculos
El músico que se convirtió en leyenda hoy cumpliría 75 años. Conoció el lado luminoso de la fama pero también el lado oscuro de la vida. Amó y fue amado, mostró su arte y ocultó su intimidad, fue admirado y traicionado, fue rey y fue reina. El líder de Queen sigue vigente hasta hoy junto con el legado que dejó. Como se ve en el final de la película biográfica de Freddie Mercury Bohemian Rhapsody, el legendario cantante estuvo en pareja en sus últimos días con Jim Hutton, un peluquero y escritor irlandés. El compositor británico de origen parsi e indio mantuvo una relación sentimental con Hutton durante casi siete años, desde 1984 hasta su fallecimiento a finales de 1991. James Samus Hutton, era el nombre real del hombre que acompañó al vocalista de Queen en sus últimos días. El intérprete de “We Will Rock You” le dejó en herencia a su pareja, al cual llamaba cariñosamente “mi marido”, 500.000 libras y un terreno en Irlanda para que construyera una casa, aunque también se rumora que le dejó toda su herencia a su primer amor, Mary Austin. A pesar de que Jim Hutton fue su última pareja y con quien se dijo que pasó sus últimas días de vida muy feliz, el amor de su vida fue su primera novia, Mary Austin, a quien le dedicó la canción Love Of My Life (1975). Vivieron juntos seis años y se separaron cuando él le dijo que era homosexual. Pero la consideró su esposa hasta en su testamento y le pidió que cumpliera con su último deseo. A 30 años de su muerte, la intimidad de un amor único. Mary, a quien Freddie se refirió siempre como su esposa aunque nunca se casaron, es la única guardiana del último deseo –y el último secreto– del líder de Queen: el destino final de sus cenizas. Solo a ella podía confiarle esa misión que lo atormentaba. No es un dato inesperado. Mary había sido la primera en saber que él tenía VIH: conoció los resultados aun antes que el propio músico.
A pesar de todo lo horrible que causó en la vida del intérprete de “I Want to break free” Paul Prenter murió por complicaciones derivadas del Sida en agosto de 1991, tres meses antes que Mercury anunciara públicamente que padecía la enfermedad y posteriormente su voz se apagaría para siempre el 24 de noviembre. Es por eso que se le recuerda a cada uno de los amores tan influyentes de la vida de Mercury, cada uno marcó un inicio y final en cada época importante en la vida del cantante y de la banda.