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Después de medio siglo del evento musical, su influencia es una de las más presentes en la cultura mexicana.
12:19 sábado 11 septiembre, 2021
Espectáculos
El rock mexicano, como ahora se conoce, no siempre tuvo la libertad para expresar lo que sus intérpretes pensaban y sentían, y mucho menos era visto como un elemento de contracultura que señalaba y apuntaba hacia temas sociales y políticos. El punto de inflexión donde el rock nacional se transformó de manera dramática llegó el 11 y 12 de septiembre de 1971 cuando miles de jóvenes se reunieron en el Estado de México para ser partícipes del Festival Rock y Ruedas de Avándaro… tres años después de la masacre de estudiantes en Tlatelolco y tres meses después del halconazo, hechos que volvieron a violentar a la comunidad estudiantil. Lo que comenzó como un show musical, que complementaría una carrera de autos que se llevaría a cabo en el circuito de Avándaro, terminó convirtiéndose en el primer festival masivo de rock en el país, el cual condenó al género por una década, pero que germinó la semilla para que bandas como Caifanes, Café Tacvba, Molotov, Botellita de Jerez, Ritmo Peligroso, Cecilia Toussaint, Jaime López y El Personal, entre muchas otras, pudieran disfrutar del paulatino fin de la censura contra el rock y ejercer la libertad de expresión en sus líricas. "Tuvimos una generación de rock n’ roll durante los 50 y principio de los 60. Cuando llegó el rock no había colonia que no tuviera su grupo de rock n’ roll y había mucha música en español que hacían covers de muchos grupos, con letras que le hablaban al amor, a la popotitos, a la despeinada, a pólvora, era una música muy fresa en sí, tanto en su ritmo, su sonido como en sus letras… yo lo defino así ‘el rock n’ roll le cantaba al amor y el rock le canta a la vida’ y empieza a haber ese cambio de comportamiento y espectacularmente ya no son los grupitos que hacían coreografías al mismo tiempo, los cantantes de rock n’ roll se vuelven solistas, muchos rockanroleros también lo hacen, como Enrique Guzmán, Alberto Vázquez, mi hermana Julissa. Y no venían muchos cantantes extranjeros porque cada vez que lo hacían era un desastre. Ya en los 80 por fin el rock empieza a tener un movimiento, empieza a haber grupos, tocadas, disqueras que los promueven, la radio se empieza a abrir y empiezan a hacerse conciertos en el Palacio de los Deportes y en el Auditorio, y da pie a una generación que ya empieza a comportarse en un concierto, pero desafortunadamente muchas bandas de Avándaro se quedaron en el tiempo perdidas porque no había donde mostrarse, y eso de que no había donde es que se tuvieron que hacer lugares clandestinos como los hoyos funkies y las tocadas secretas”, compartió el productor Luis De Llano, quien fue uno de los organizadores del Festival de Avándaro. El Festival de Woodstock en 1969 en Estados Unidos se convirtió en la inspiración para que Justino Compeán, Eduardo López Negrete y De Llano quisieran crear un festival mexicano propio en el que se presentarían bandas mexicanas que representaban el momento de la música en el país. "Woodstock marcó al mundo entero y teníamos esa espinita metida de cómo en México no podíamos hacer eso, sobre todo porque veníamos de una década difícil por lo del 68. Sabemos también que en junio había sucedido lo del jueves de corpus (el halconazo) pero salió de repente, cuando las cosas son mágicas así se dan. Conducía un programa con Jacobo Zabludovsky, que se llamaba La Onda de Woodstock, y ahí empezamos a promover este festival cuando llegaron dos amigos míos Justino Compeán y López Negrete que hacían una carrera en Avándaro y querían que hubiera una noche musical, que no solo fueran solo las carreras. La imaginación de mis compañeros y la mía voló para hacer un festival bien montado en donde no íbamos a llevar estrellas estadunidenses o mundiales, porque no teníamos ni el presupuesto ni el tiempo para organizarlo. Nuestra tecnología era rupestre, en esas épocas todavía no se puede comparar con los conciertos que se hacen ahora en el Foro Sol o en el Palacio de los Deportes. No existían esos equipos de producción que hacen que los conciertos resalten de una manera increíble y tampoco teníamos la experiencia de organizar un festival como se hacen ahora, pasaron muchos años para que aprendiéramos a hacerlos pero nuestro espíritu rockero -porque una cosa es el rock n’ roll y otra es el rock- cuando el rock n’ roll perdió el apellido cambiaron muchas cosas”, agregó Luis de Llano "Luego del Halconazo, el rock se convirtió en una expresión contracultural que causaba cierto temor a las autoridades, porque lo que querían evitar eran concentraciones masivas de jóvenes. La evolución del rock mexicano estaba dando un paso a ser un rock original y en Avándaro comenzó a gestarse que se cantara en nuestro idioma”, dijo el periodista de música Federico Rubli para un documental sobre el festival. De acuerdo con las cifras de los organizadores, durante ese fin de semana, el festival de Avándaro logró convocar a 250 mil jóvenes que convivieron durante dos días en armonía y en un ambiente de camaradería, a diferencia de lo que se publicó en los medios de comunicación los días posteriores, en donde los encabezados de orgías, drogas y desmanes prevalecieron en la prensa, hecho que los asistentes (muchos de ellos al tiempo se convirtieron en periodistas) calificaron como denigrante el trato que se le dio a los jóvenes. "Avándaro fue el clímax del hippismo en México. Los hippies mexicanos vivimos el éxtasis del movimiento con la convivencia entre la naturaleza y la música. Llegamos el viernes en la noche, la tocada estaba anunciada para el sábado en la noche para acabar el domingo a las 8 de la mañana y que a esa hora empezaran las carreras en el circuito Avándaro. Pero no hubo carreras porque fueron casi 500 mil personas y había gente acampada en donde iba a pasar los coches. Dijeron que fueron 250 mil personas, pero no es cierto, fueron como 500 mil. De la parte de arriba del templete del escenario, como cuando estás junto al mar o una peña y alcanzas a ver como la tierra es redonda, así se veía, pero de gente, no hubo carreras. Al otro día salió en el periódico, con letras grandes, no traía foto, y decía ‘No hubo carrera de coches, fue de motos’ (risas)”, recuerda Alex Lora, vocalista de Three Souls In My Mind, que se convirtió en El Tri. "Cometí el error de sólo invitar a la prensa de espectáculos, entonces lo que era primera sección y nota roja me hicieron pedazos con cosas que no sucedieron, con encabezados que decías esto no pasó, sí hubo encueradas y encuerados, lo admito, y que se fumaron hasta el pasto pues también, pero hubo un comportamiento completamente ejemplar y el cambio de década nos marcó mucho a todos porque empezamos a vivir de manera diferente, desafortunadamente el gobierno castigó al rock durante 10 años, prohibiendo los conciertos, prohibiendo que se juntaran muchos jóvenes. La radio se asoció también por órdenes superiores, no tocaban rock en español, no había rock en la televisión, fueron 10 años de oscuridad muy fuertes y muy tristes porque había mucho talento en Avándaro que quedó perdido y como sabemos el rock nunca había tenido connotaciones con la política como en otras partes del mundo”, agregó De Llano. El grito de “chingue a su madre el que no cante”, en dos ocasiones, por parte de Ricardo Ochoa, vocalista de Peace & Love, que en ese momento interpretaba We got the power mientras se transmitía por radio, fue suficiente para que el rock nacional fuera reprimido y los masivos de este género estuvieran prohibido, llevando al género a buscar otros escenarios y foros. De acuerdo con Salvador Ramírez, encargado del evento conmemorativo de los 34 años del festival en 2005, “Avándaro fue el primer foro en donde la juventud se pudo reunir para expresar sus inquietudes y frustraciones, de mostrarse tal y como eran. Fue un parteaguas en la vida nacional por cómo estaba la situación social en esos momentos, los hombres y mujeres que participaron en el festival son los que hoy dirigen el destino de México”, dijo, hecho que Lora confirmó también. El Tri se consolidó como banda a partir de su presencia en el festival. De Llano, quien se consolidó como uno de los principales productores de eventos musicales en los 80 y 90, explica que Avándaro también representó un cambio en la sociedad mexicana y principalmente en las mujeres de la época quienes comenzaron a ser más libres. Surge Avándaro y viene esa libertad de expresión muy grande, creo que es el momento en el que de repente empezamos a cambiar. México empezó a cambiar, las mujeres empezaron a cambiar, fue cuando la pastilla anticonceptiva se echó a andar completamente, cuando las conductas de las mujeres cambiaron y se empezaron a empoderar por primera vez al tener esa libertad de poder ser libres de ir a un lugar en el campo, sin saber qué esperar, la estrella de Avándaro fue el público”, dijo el productor y promotor musical. MEDIO SIGLO SE FESTEJA A LO GRANDE Con la idea de dar a conocer lo que realmente sucedió hace medio siglo en Avándaro y contar su historia desde su experiencia, Luis De Llano no dudar en recopilar sus apuntes y recuerdos en el libro Avándaro 50 años, cuando el rock mexicano perdió la inocencia, el cual se presentará hoy en Valle de Bravo, Estado de México, donde tendrá una serie de conversaciones con los asistentes sobre la historia del festival y las repercusiones que tuvo en la cultura y sociedad mexicana. Se intentó obstaculizar la libertad de los jóvenes en el evento musical. Por su parte, el periodista Federico Rubli también se une a esta celebración y será también hoy, pero desde el foro Indie Rocks! donde presentará la reedición de su libro Yo estuve en Avándaro, esto como parte de las actividades de este recinto en el que también habrá la proyección del documental Bajo el Sol y frente a Dios, además del concierto encabezado por Avándaro All Stars, una agrupación creada específicamente para este evento y que contará con músicos que fueron parte del line-up del festival original. Además Aby & MB Janis, Brian Flynn Band, Shirgo Band y Jessie Blues se unen a este line up que celebra medio siglo de rock en México. El evento más representativo de esta jornada de dos días se llevará a cabo en La Faro Cosmos, lugar que en 1971 recibió a los estudiantes que fueron testigos de El Halconazo, ahí es donde un concierto encabezado por los Dug Dugs, Esteban Gómez-González, Etel, Heavy Nopal, Jessy Bulbo, La Matatena, La Tremenda Korte, Riesgo de Contagio, Los de Abajo y URSS Bajo el Árbol, entre otros harán un homenaje al Festival de Avándaro. Mientras que Peace and Love, Love Army, El Ritual y Javier y Baby Batiz, se unirán vía streaming a las fiestas. Todas estas actividades, así como los conversatorios, la proyección de documentales y las charlas con académicos se transmitirán por el canal de YouTube del festival y son completamente gratuitas.
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Con información de Excelsior