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Con un nuevo Presidente mexicano buscando evitar cualquier perturbación a su agenda interna, analistas aplauden la prudencia mostrada por López Obrador en su primer mes de Gobierno ante las provocaciones de Trump
10:38 martes 1 enero, 2019
México
Año nuevo, retos nuevos. La relación entre los Presidentes de México y Estados Unidos, Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, será puesta a prueba en 2019 ante la creciente polarización política interna estadounidense que podría dificultar la cooperación migratoria y comercial. Con un nuevo Presidente mexicano buscando evitar cualquier perturbación a su agenda interna, analistas aplauden la prudencia mostrada por López Obrador en su primer mes de Gobierno ante las provocaciones de Trump en temas como el muro fronterizo, pero creen que 2019 será más difícil. "El mayor potencial de fricción entre las Administraciones de Obrador y Trump es el tema de los solicitantes de asilo centroamericanos en Estados Unidos y su permanencia en México", dijo a REFORMA Michael Shifter presidente del Diálogo Interamericano. Anunciada en diciembre luego de discretas pláticas de alto nivel con México, Estados Unidos presentó una nueva política para obligar a que los solicitantes de asilo de terceros países sean devueltos a territorio mexicano mientras se decide sobre su proceso. Analistas creen que la tácita aceptación de López Obrador a esta medida se debe a un plan de apoyo a la inversión privada en el sur de México y Centroamérica. "No está claro si nuevos fondos están involucrados o si el plan efectivamente puede lidiar con los problemas que está provocando la migración. Es muy probable que haya una diferencia entre lo que Obrador tiene en mente y lo que (Trump) está listo y quiere hacer", indicó Shifter. La Casa Blanca aseguró en diciembre estar dispuesta a apoyar al sector privado con financiamiento por hasta 4 mil 500 millones de dólares a proyectos en el sur de México. Al mismo tiempo y con la elección presidencial de 2020 a la vista, la ratificación del nuevo Tratado de Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría enfrentar escollos ante una nueva mayoría demócrata en la Cámara Baja. "Todo depende sobre qué creen los demócratas sobre su victoria", dijo a REFORMA, Richard Miles, investigador del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, en inglés). "Si se trata de confrontar a Trump en cada esquina, negarle cualquier victoria y sólo ser obstruccionista... entonces el detener el T-MEC (en el Capitolio) se vuelve muy tentador para (los demócratas en la Cámara Baja)", agregó. --
Reforma